
Conspiración de narcotráfico internacional y envío de cocaína a EE. UU.
Según una condena dictada en marzo de 2024 por una corte federal en Nueva York, Juan Orlando Hernández fue encontrado culpable de tres cargos relacionados con narcotráfico: conspiración para importar cocaína a los Estados Unidos, portar armas y conspirar para portar armas dentro de la red de narcotráfico.
La investigación del gobierno de Estados Unidos concluyó que, desde al menos 2004 hasta 2022, Hernández facilitó —junto a grandes narcotraficantes— el tránsito de decenas de toneladas de cocaína a través de Honduras rumbo a Estados Unidos.
Durante su mandato, se probó que utilizó su poder y las instituciones del Estado hondureño —incluyendo la policía nacional y las fuerzas armadas— para proteger cargamentos de droga. Se documentó que agentes fuertemente armados escoltaban envíos de cocaína, y que la red incluso recurría a violencia y asesinatos contra rivales, a fin de asegurar el control del narcotráfico.
Corrupción, sobornos y manipulación política
De acuerdo con los fiscales estadounidenses, Hernández recibió sobornos millonarios provenientes de organizaciones narcotraficantes, dinero que habría usado para financiar su ascenso político.
Se acusa además que esos recursos ilegales se emplearon para influir en elecciones presidenciales —en 2013 y 2017— mediante sobornos a políticos y funcionarios electorales, lo que constituiría una grave manipulación del sistema democrático.
Violencia, armas y cooptación del Estado
Parte de los cargos que fueron probados contra Hernández incluyen el uso de armas de guerra durante las operaciones de narcotráfico. Se demostró que él conspiró para portar fusiles y artefactos destructivos, así como para proveer protección armada a los cargamentos ilícitos.
Más allá de facilitar tráfico de drogas, estas acciones implican que funcionarios del Estado —bajo su mando— se convirtieron en partícipes de una estructura criminal: policías y militares al servicio del narcotráfico.
Sentencia y peso histórico
El 26 de junio de 2024, un juez federal en Nueva York condenó a Juan Orlando Hernández a 45 años de cárcel, luego de que un jurado lo declarara culpable de los cargos antes mencionados.
Su condena marca un precedente histórico: es la primera vez que en Estados Unidos un exjefe de Estado es sentenciado por narcotráfico a gran escala, luego de liderar su país.