
El presidente Luis Abinader anunció la suspensión del proyecto minero Romero, desarrollado en la provincia San Juan, luego de años de protestas comunitarias y reclamos de organizaciones ambientales bajo la consigna “Agua sí, oro no”.
Diversos sectores habían expresado preocupación por el posible impacto ambiental de la explotación minera sobre fuentes acuíferas y zonas agrícolas de la región. La decisión del Gobierno ha sido vista por grupos sociales como una victoria para las comunidades que se mantenían en resistencia desde hace varios años.