La pérdida de alimentos frescos antes de llegar al consumidor constituye uno de los grandes desafíos de la seguridad alimentaria a nivel mundial, de acuerdo con especialistas que señalan que alrededor del 40 % de estos alimentos se deteriora antes de poder ser aprovechado.
El planteamiento fue realizado por la doctora Evelina Quiroga, especialista en enzimas y materiales de la Universidad Nacional de San Luis, en Argentina, durante su participación en el XXI Congreso Internacional de Investigación Científica (XXI CIC 2026), impulsado por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT).

Quiroga indicó que, al hablar de alimentación, no basta con considerar la cantidad de alimentos producidos, sino todo el proceso que involucra su producción, transporte, conservación y consumo. «El gran desafío no es cuánto se produce, sino cómo lo produzco para no tener ese excesivo porcentaje de pérdida», sostuvo.
La especialista aclaró que la problemática no es exclusiva de un país en particular. «Si pensamos en América Latina y el Caribe, contamos con una gran diversidad agroindustrial, y esto nos permite desarrollar innovaciones, o ser el puntapié inicial para su desarrollo, con el fin de disminuir ese porcentaje de alimentos que se pierden a nivel mundial», sostuvo.