
El empresario Ramón Gil Gómez, conocido como «Monchy Oro», ofreció su versión sobre el caso que involucra a un hombre apodado «Zafiro», quien recientemente fue detenido en Mao.
Monchy explicó que compró varias prendas de oro creyendo que pertenecían al hermano del vendedor y que la negociación era legítima. Sin embargo, posteriormente las autoridades recuperaron las joyas durante una investigación.
El comerciante aseguró que colaboró con las autoridades entregando voluntariamente las prendas y afirmó haber sufrido pérdidas por RD$760,000. Además, informó que presentó una querella por presuntas amenazas en su contra.