
Las autoridades agropecuarias de Estados Unidos y República Dominicana intensifican las medidas de vigilancia para impedir el transporte de carne de cerdo y sus derivados en el equipaje de los viajeros, como parte de los esfuerzos para prevenir la propagación de la peste porcina africana (PPA).
El tema fue abordado por Fernando Lugo, jefe de operaciones en República Dominicana del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS), agencia adscrita al Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), y el doctor Abel Madera Espinal, director general de Ganadería, durante una visita al periódico La Información.
Ambos estuvieron acompañados por Michelle Angulo, portavoz de la Embajada de Estados Unidos en República Dominicana, y Abel Ramírez, del Departamento de Comunicación Estratégica de esa misión diplomática. La delegación fue recibida por Ingrid González de Rodríguez, directora de este diario.
Durante el encuentro, Lugo explicó que se han reforzado los controles en los aeropuertos internacionales para detectar productos porcinos que puedan representar un riesgo sanitario. En ese contexto, exhortó a los viajeros a evitar el transporte de salami, chicharrón, embutidos y otros derivados del cerdo en sus desplazamientos desde o hacia República Dominicana, conforme a las disposiciones sanitarias aplicables.
El funcionario estadounidense destacó el despliegue de brigadas especializadas y binomios caninos en las terminales aéreas, cuya efectividad en la detección de productos cárnicos ocultos en los equipajes supera el 95 %, según indicó. También informó sobre la instalación de equipos de incineración de alta tecnología para el tratamiento de los productos decomisados, descritos como de cero emisiones.
Lugo advirtió que el traslado de estos alimentos puede ocasionar multas, sanciones y retrasos durante los procedimientos de inspección.
La peste porcina africana es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a los cerdos y puede causar una mortalidad muy elevada. No representa un riesgo para la salud humana, pero su propagación puede generar pérdidas económicas considerables, afectar miles de empleos y comprometer la producción porcina y la seguridad alimentaria.
Avances en el control de la enfermedad
Por su parte, Abel Madera Espinal se refirió a los avances de República Dominicana en el control de la enfermedad y a las acciones que desarrollan las autoridades agropecuarias para fortalecer la vigilancia epidemiológica.
Durante el encuentro se informó que los brotes activos de peste porcina africana en el país se han reducido aproximadamente un 80 % en comparación con años anteriores. Este resultado se atribuyó a las medidas ejecutadas por el Ministerio de Agricultura y la Dirección General de Ganadería, con el respaldo técnico y financiero del Gobierno de Estados Unidos.
Las autoridades también destacaron la importancia de que los productores porcinos notifiquen oportunamente cualquier sospecha de enfermedad en sus animales a los servicios veterinarios de la Dirección General de Ganadería. La detección temprana permite facilitar la intervención sanitaria y contribuir a prevenir la aparición de nuevos focos de propagación.