
Los aficionados de los Dodgers de Los Ángeles -y las Grandes Ligas, en general- contuvieron la respiración este jueves en la noche, cuando Shohei Ohtani abandonó el partido con molestias.
El astro japonés se había embasado cuatro veces en el juego contra los Piratas, en Pittsburgh. En uno de esos turnos conectó su jonrón 13 del año. Pero en el séptimo inning, después de intentar robarse la segunda base, se encendieron las alarmas.
Ohtani llamó uno de los trainers de los Dodgers para reportar dolor en la pierna izquierda, en el área entre la rodilla y el tendón de la corva. De inmediato fue removido del campo y sustituido por un corredor emergente.
Y aunque el hecho causó conmoción (se trata de un jugador con contrato de 700 millones de dólares, que está en competencia por su quinto MVP), el manager de Los Ángeles trató de quitarle importancia a la dolencia del líder del equipo.
¿Cuál es la dolencia de Ohtani?
“Intentamos ser prudentes y sacarlo del partido”, dijo Dave Roberts tras el encuentro. “Le comentó al fisioterapeuta que sentía una molestia detrás de la rodilla, y no le vi sentido a arriesgarlo”.
Roberts no cree que sea un tema de preocupación. “Creo que es más un problema del isquiotibial que de la rodilla. Está detrás de la rodilla, pero creo que afecta la inserción de la rodilla y el isquiotibial”, explicó a los periodistas. “Era más bien una molestia”.
Sin embargo, el piloto no se animó a evaluar si la dolencia de Ohtani afectará su condición como lanzador. Lo que sí dejó saber que es muy probable que esté en el lineup de este viernes como bateador designado.
“Obviamente no ha intentado lanzar. Así que mañana irá allí, hará su rutina, jugará a atrapar la pelota, se impulsará o aterrizará sobre la pierna, verá cómo reacciona y luego, obviamente, hará swings y verá cómo reacciona también”, apuntó.
Ohtani no estuvo disponible para dar declaraciones después del juego. Está bateando para promedios de .305/.421/.543 y como abridor tiene efectividad de 1.06 y balance de 6-2 en 11 salidas.