
Las recientes lluvias registradas en Santiago pusieron a prueba la capacidad del Parque Lineal Arroyo de Gurabo, una obra que logró manejar el gran volumen de agua sin registrar inundaciones ni desbordamientos en las áreas intervenidas.
Residentes de la zona destacaron que esta infraestructura ha marcado una diferencia importante para cientos de familias que durante años enfrentaron los efectos de las crecidas del arroyo.
Según comunitarios, el proyecto continúa demostrando su utilidad en la reducción de riesgos y en la protección de sectores vulnerables durante eventos de fuertes precipitaciones.
La respuesta de la obra ante las lluvias recientes fortalece su papel como una herramienta clave para la prevención de inundaciones y la mejora de la calidad de vida en Santiago.